Habacuc Global tiene una consigna: Oremos siempre. La intercesión por las naciones es vital para preparar el camino para el regreso del Rey.

Cada vez que te unes en oración, estás participando en un movimiento que trasciende fronteras. Tu clamor en lo secreto tiene ecos en los palacios y en las calles de ciudades que quizás nunca visites físicamente.